
Tomás Alarcón, mediocampista chileno del Cádiz, declaró que estar en la órbita de su selección es un «privilegio» y que cada vez que asiste a un llamado, tiene el objetivo de «dar lo mejor».
Sobre el cambio que supone dejar de entrenarse con su equipo para acudir a una convocatoria internacional, el centrocampista de Rancagua señaló en rueda de prensa que no le ha “influido” y que sabe “separar la selección y el club”.
Tras su llegada a Cádiz el verano pasado, procedente del O’Higgins, Alarcón confesó que “tener” a su familia cerca en los primeros meses fue “fundamental” para su adaptación y que los suyos “están muy felices” con su integración, ya que “sabían que iba a ser un golpe de adaptación» para él, añadió.
El Cádiz recibirá al Alavés el sábado a las 16.15 horas en un partido que el volante chileno valora como una «final», en la que ganar les «puede dar mucha confianza» y perder podría dejar a los amarillos «llenos de dudas».
Alarcón indicó que los jugadores del Cádiz no se deberían «desorientar dentro de la cancha» para no volver a caer derrotados: «los resultados son los que perjudican en el juego que hemos hecho», afirmó.
Para el jugador chileno, es «fundamental no recibir goles» y consideró que ello «va a marcar mucho la diferencia» en los partidos de Liga posteriores.
