
La directiva del Pachuca hizo oficial, a través de sus redes sociales, que dados los hechos ocurridos en su partido de semifinales ante Cruz Azul disputado en el estadio Hidalgo y en el que se sobrepasó el aforo permitido en la actual situación de pandemia, determinó que en caso de llegar a la final el duelo en su cancha se disputará a puerta cerrada.
Del mismo modo, en el comunicado se añade que de no llegar a la final los Tuzos tomarán la medida en el primer desafío del próximo torneo que iniciará en julio.
«Queremos compartir con nuestra afición y con todos los aficionados al futbol mexicano, una decisión muy dolorosa que hemos tomado con toda la humildad y autocrítica».
«El Grupo Pachuca informa que, en caso de llegar a la final, jugaremos nuestro partido como locales a puerta cerrada, vetando así nuestro propio estadio. En caso de no avanzar a la final, extenderemos este veto en los próximos partidos que juguemos como local», reza textualmente el comunicado.
Pachuca ya había sido sancionado con cerca de 500 mil pesos (unos 25 mil dólares) por rebasar el aforo permitido (el 40% del aforo) y por violar el protocolo de seguridad.
