
La Juventus se reivindicó en Europa, los Bianconeri arrollaron a un modesto Nec y Spalletti puedo celebrar los primeros goles de sus delanteros.
La victoria por 5-0 contra los holandeses también vio los fichajes de Woltemade y Kolo Muani, además de los debuts de Alajbegovic y Celik y Nico González, que se está convirtiendo en una pieza clave.
Spalletti realiza una pequeña revolución comenzando por la portería, donde Grabara debuta con la Juventus.
Gatti jugó junto a Lucumí, Sarr fue elegido en el mediocampo para actuar como bloque defensivo junto a Douglas Luiz, y McKennie regresa.
En la delantera, Nico González y Alajbegovic apoyaron al único delantero Woltemade. El exjugador del Torino, Schuurs, comenzó en el banquillo del NEC, mientras que el entrenador Schreuder eligió a Tadic en el ataque, con el dúo Linssen-Chery detrás de él.
La defensa fue el punto débil del equipo holandés, y la Juve ya estaba en ventaja a los ocho minutos: en un pase largo de Grabara, Nico González rompe el hueco defensivo visitante y, después de una carrera desbocada de Polster, remata a puerta vacía.
El NEC intentó maniobrar pero no encuentra espacios en la defensa de la Juventus. En defensa, siguieron encajando goles, y la Juve aprovechó. Sarr pasó a McKennie, quien superó a Nejasmic y pasó a Alajbegovic, quien anotó el 2-0 con un potente y preciso disparo de derecha.
El equipo de Spalletti no se rindió y siguió aprovechando los errores de los holandeses: Alajbegovic habilitó a Nico González, cuyo disparo fue detenido por Kabar, y el penalti fue para Woltemade, quien marcó el tercer gol en poco más de media hora.
Spalletti mantuvo su once inicial para la segunda parte, pero el NEC probó inmediatamente con Geiger, cuyo disparo con la derecha se fue ligeramente por encima del larguero.
Los primeros movimientos de la Juventus fueron Bremer, Koopmeiners y Conceição, siendo McKennie, Douglas Luiz y Nico González las únicas sustituciones. En los últimos 20 minutos, Spalletti volvió a experimentar con la dupla Woltemade-Kolo Muani. El francés intentó romper el empate, pero se convirtió en un asistente, dejando atrás a Schuurs y dándole un pase a Celik para que este simplemente marcara. Y, en una noche en la que todos marcaron, incluso Kolo Muani finalmente pudo celebrar el 5-0 final, mientras que el portero Polster seguía sin poder anotar.
Se necesitaba una goleada para recuperar la confianza y la autoestima, y ahora es momento de retomar el buen camino en la liga: el domingo, el fútbol regresa al Allianz Stadium, donde jugará el Atalanta del exjugador de Sarri. Será una prueba mucho más dura para la Juve, y Spalletti aspira a afrontar el parón con mayor confianza.
Compacto del partido:
