
Georgia, debutante en una gran competición, fue una de las sensaciones de la fase de grupos con su inesperada clasificación a octavos, sellada incluso con un triunfo 2-0 sobre Portugal, pero el otro equipo ibérico, España, le cerró el paso con un 4-1 en Colonia.
El partido, eso sí, había empezado con susto para los españoles y con una ventaja georgiana que hacía pensar en la posibilidad de un nuevo bombazo de la pequeña selección del Cáucaso.
El gol de Georgia fue en el 18, cuando una cabalgada de Otar Kakabadze terminó con un balón colgado al centro del área, donde Robin Le Normand lo introdujo dentro de su propia portería cuando intentaba despejar. Fue el primer tanto recibido por España en esta Eurocopa.
Las alarmas se dispararon, como había ocurrido en el caso de Inglaterra, pero a diferencia de ese partido el guión fue mucho menos dramático para los hombres de Luis De la Fuente, que ya antes del descanso habían conseguido igualar, con un tiro desde la frontal del área de Rodri Hernández (39).
En la segunda mitad, España, el equipo posiblemente más alabado de la fase de grupos, impuso su mayor calidad individual y colectiva para dejar el pulso visto para sentencia, con los goles sucesivos de Fabián Ruiz (minuto 83), Nico Williams (75) y Dani Olmo (83).
«Hemos demostrado que somos un gran equipo. Si seguimos a este nivel podemos hacer grandes cosas. Alemania es un hueso duro de roer, pero tenemos un equipo maravilloso, bien estructurado», señaló Nico Williams.
Con la misión cumplida, España empieza a pensar ya en un examen más complicado, el de disputar los cuartos ante la local Alemania, clasificada el sábado tras superar 2-0 a Dinamarca y otro de los equipos que mejores sensaciones ha transmitido hasta el momento.
Compacto del partido:
