
Un duro mazazo recibió el Milan en San Siro al caer 2-4 frente al Bologna, un tropiezo inoportuno que frena al conjunto dirigido por Rúben Amorim apenas unos días antes de recibir al Inter en el gran derbi de la ciudad. Con este resultado, los rojinegros se quedan en la quinta plaza de la tabla de la Serie A —a siete unidades de un líder interista que se impuso al Venezia—, mientras que los visitantes ascienden al undécimo puesto.
El arranque del encuentro estuvo marcado por la intensa presión del Bolonga, que no tardó en golpear. Apenas en el minuto 8, Yunus Musah sufrió una pérdida en la medular que encendió las alarmas: Nadir Zortea capitalizó el error y filtró un centro raso que dejó completamente solo a Samuel Mbangula para inaugurar el marcador con un disparo diestro. Pese al traspié inicial, el mediocampista estadounidense intentó recomponerse y asumir responsabilidades en la distribución durante los minutos posteriores.
El cuadro rossoneri logró reaccionar momentáneamente gracias a la voracidad de Alphadjo Cissé, quien primero aprovechó un fallo de Arthur Theate (14′) y luego firmó la remontada parcial en el 27′ tras un preciso envío de Fikayo Tomori. Sin embargo, aquel dominio fue un mero espejismo.
Tras el paso por los vestuarios, el Bologna volcó el duelo a su favor impulsado por los tantos de Mbangula y un autogol de Davide Bartesaghi. Con el marcador cuesta arriba, el Milan buscó soluciones ofensivas en el tramo final, donde la dupla norteamericana cobró protagonismo absoluto.
Ya en el minuto 89, Christian Pulisic estuvo muy cerca de inyectar esperanza con el 3-4 gracias a un certero remate de cabeza que conectó tras un centro medido de Yunus Musah. Lamentablemente para los intereses locales, el guardameta Skorupski voló para evitar el tanto con una intervención providencial, frustrando la conexión estadounidense que pudo haber cambiado el desenlace en los instantes finales.
Compacto del partido:
