
En el resto de partidos destacó especialmente el tropiezo de la Roma, uno de los equipos que encabeza la tabla en Italia que perdió 1 a 0 en su propio estadio ante el Lille francés, que decidió con un tanto del islandés Hakon Haraldsson en el minuto 6.
El equipo capitalino vivió una jornada fatídica con un hecho realmente atípico. Su delantero, Dovbyk erró un penal que tuvo que repetir por adelantamiento del arquero, el ucraniano cobró de la misma manera que el primero y el golero lo volvió a detener. El árbitro volvió a repetir el tiro y el argentino, Matías Soulé, lo ejecutó hacia el otro costado, con la mala suerte de que el francés la volvió a detener. Tres penales errados en la misma jugada sellaron el destino de los italianos que merecieron mejor suerte.
Compacto del partido:
