
Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid, es baja para el partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey contra el Athletic, según confirmó este miércoles Diego Simeone, su entrenador, que dijo que necesitan «que se recupere bien» y destacó el «grandísimo esfuerzo» del atacante para estar disponible.
El máximo goleador de la historia del Atlético, con 175 tantos, sufrió un esguince en el tobillo derecho de grado moderado en el partido del martes de la semana pasada contra el Inter de Milán en San Siro, en los octavos de final de la Liga de Campeones; se perdió el choque del pasado sábado ante el Almería y tampoco podrá jugar este jueves en Bilbao.
«Antoine no va a participar del partido. Necesitamos que se recupere bien. Seguramente lo estará. Hizo un grandísimo esfuerzo para intentar estar a disposición, pero nada, con la tranquilidad de saber que los compañeros que entrarán lo harán de la mejor manera», valoró en la rueda de prensa en la Ciudad Deportiva de Majadahonda.
A Simeone no le «cambia» el plan del encuentro por la ausencia del internacional francés. «No me imaginaba tenerlo a disposición para este partido, más allá de que ha hecho un grandísimo esfuerzo para estar con el grupo, así que ya tenía en mente otras situaciones», expuso el entrenador, que ha probado con Ángel Correa en el lugar habitual de Griezmann. Álvaro Morata también volverá a la delantera.
No desveló el técnico si el futbolista francés viajará para apoyar al equipo más allá de su baja por el esguince de tobillo. «Son muchas preguntas. No te puedo contestar tanto», respondió el técnico argentino.
«El fútbol es muy cambiante. Lo que tiene de bonito es que lo inesperado a veces termina sucediendo, así que este jueves tienen toda la gente a favor; van ganando el partido por 1-0; me imagino un escenario importante, porque tienen una afición que acompaña muy bien a su equipo, y tiene futbolistas que juegan muy bien, muchos jóvenes sobre todo. No me imagino otra situación que un partido intenso», avanzó.
«Ojalá podamos demostrar todas las cosas buenas que nos imaginamos», expuso el técnico argentino en la rueda de prensa tras el entrenamiento matutino en la Ciudad Deportiva de Majadahonda, en el que se confirmó la baja de Antoine Griezmann. Tampoco están disponibles José María Giménez, Thomas Lemar y César Azpilicueta.
El Atlético necesita «la capacidad de hacer dos goles más que ellos» en el encuentro de vuelta de este jueves, en el que la motivación va de por sí inherente a un duelo de tanta dimensión y con tal premio para el ganador.
«Cuando uno tiene por delante una semifinal, todos los chicos tienen la ilusión de hacerlo de la mejor manera, sabiendo la responsabilidad con la cual vamos a enfrentar el partido, sabiendo que jugamos contra un equipo que juega muy bien, que está haciendo una temporada muy buena y que son un rival duro», avisó Simeone, con la «ilusión de que hagan un gran partido» sus jugadores para poder llegar a la final de la Copa 11 años después.
«Siempre llegar a una final es muy bonito, sobre todo, para los aficionados, también para el club y ni que hablar para los jugadores. Seguramente, habrá un ambiente importante como nos tiene habituados la gente de Bilbao. No nos esperamos un partido que no sea intenso, con una gran agresividad en el inicio del partido de parte de ellos, que lo suelen hacer muchísimo cuando juegan en casa», avanzó.
El Atlético está preparado para «lo que el partido te demande», según explicó Simeone, y contrarrestar la presión alta del Athletic. «Normalmente, cuando uno imagina un partido a veces sale y a veces es un partido totalmente diferente, porque lo ejecutan personas que se comportan individualmente dentro de un colectivo», dijo.
«Si esa persona individualmente genera cosas buenas para el colectivo pueden pasar cerca de las cosas que te imaginas, pero, cuando a veces no pasa, de lo individual se rompe lo colectivo a favor del Bilbao o a favor de nosotros», añadió.
«Si el Bilbao piensa en salir a presionar alto y fuerte y nosotros tenemos una buena salida de juego progresaremos nosotros y no saldrá el plan que tendrán ellos. Y si nosotros queremos ir a presionar a su campo y juegan rápido con los velocistas que tienen en campo nuestro, no saldrá el plan nuestro de la presión y saldrá el plan de ellos», ejemplificó el técnico.
Una victoria mínima al término de los 90 minutos y de la prórroga llevaría el duelo a los penaltis. En la noche del martes, el Mallorca se clasificó en San Sebastián por ese medio, tras el empate a uno. Su técnico, Javier Aguirre, desveló que no habían ensayado los lanzamientos desde los once metros.
«El ‘míster’ Aguirre tiene mucha experiencia en todo esto. Habría que llevar el escenario a los 120 minutos de juego, con los nervios, la intensidad, el cansancio y la responsabilidad que conlleva ir a patear un penalti en un momento… Y no se puede generar eso. Los chicos se quedan a patear penales normalmente. Hoy, ayer, suelen tirar penales porque sí», dijo.
