
El entrenador del Sevilla, el argentino Matías Almeyda, reconoció en la víspera de medirse en Vitoria al Alavés, en la quinta jornada de LaLiga española, «la necesidad grande de ganar» que tienen para que se consolide el trabajo que pretenden hacer en esta campaña de su debut en el fútbol español.
El preparador sevillista, en su comparecencia de prensa tras la sesión preparatoria que dirigió en la ciudad deportiva, explicó que fomenta la «unión del grupo» a fuerza «ser sincero con los futbolistas», de «dirigir haciendo» lo que le «habría gustado que hicieran los técnicos cuando era futbolista. Eso lo suele valorar el jugador».
Almeyda insistió en que busca «estabilidad, compromiso e identidad propia» a través de «la energía buena pero este mensaje es creíble si llegan los triunfos» porque «si fallan dos resultados, se verán las debilidades y para que lleguen resultados, antes tiene que haber funcionamiento».
El técnico consideró «importante tener a todos» los jugadores «sanos» en una semana en la que la enfermería se ha vaciado y en las que los futbolistas «ha mostrado ganas y profesionalismo en los entrenamientos».
Almeyda recordó que «ahora vienen muchos partidos juntos y seguramente participen la gran mayoría en las próximas jornadas», incluido el único fichaje que no ha debutado, el portero griego Odysseas Vlachodimos, al que «se lo ve bien» y de quien ha destacado su «gran experiencia».
El bonaerense opinó que el Alavés le planteará un «partido difícil» porque «es un equipo difícil que en su casa se hace fuerte, ha ganado muchos puntos y con un buen entrenador -el argentino Eduardo Coudet- y una buena estrategia de juego», además de ser un rival «combativo» que «merece todo el respeto».
«La búsqueda que estamos haciendo es la de la felicidad futbolística. Si hubiésemos ganado cuatro partidos seguidos, no habría que seguir buscando. Mis equipos han sido sumamente ofensivos pero ahora es necesario no conceder tanto en fase defensiva. Se trata de ir achicando errores», agregó Almeyda ante la visita el conjunto vitoriano .
El argentino concede importancia a «las actividades de grupo» y por ello preparó un asado para la plantilla esta semana, algo que «tiene un significado más allá cocinar» porque propicia «vivir momentos juntos. Hay muchas nacionalidades en el vestuario y es interesante que los jugadores se conozcan entre ellos».
«En un mundo cada vez más egocéntrico, dialogar es importante, es bonito vivir un momento de relax en grupo y que nos expliquen, por ejemplo, qué se come en Nigeria o en Argentina. Igual no les podía hacer una paella porque me iban a matar», bromeó Almeyda.
